A bordo del Centinela, estudiantes USS fortalecen liderazgo y formación integral en travesía por archipiélago de Calbuco
Junio 2, 2026
La experiencia reunió durante tres días a estudiantes de las sedes Valdivia y De la Patagonia en una navegación formativa que promovió liderazgo, trabajo colaborativo, vinculación con el medio y reflexión en escenarios reales de alta complejidad.
Lejos de las salas de clases y enfrentando las dinámicas del mar austral, un grupo de estudiantes de la Universidad San Sebastián vivió una experiencia formativa poco habitual: tres días de navegación a bordo del velero Centinela por el archipiélago de Calbuco, en una travesía marcada por el aprendizaje, la colaboración y el desafío de asumir nuevos roles en un entorno exigente.
La actividad fue organizada por la Escuela de Liderazgo de la Dirección General de Asuntos Estudiantiles, junto a la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, como parte de un programa piloto para Líderes USS, orientado al fortalecimiento de habilidades de transversales en contextos de alta complejidad.
“Creemos que el liderazgo se desarrolla de manera más auténtica y profunda cuando los estudiantes se involucran con las distintas realidades de su entorno y ponen a las comunidades en el centro. Desde ahí, y a través del trabajo colaborativo, pueden construir puentes entre las personas, los territorios y las habilidades que poseen como Líderes USS”, manifestó la directora de Relacionamiento Estudiantil, Daniela Ramonet.
Navegación, trabajo en equipo, vinculación con los territorios, creación de proyectos, resolución de situaciones imprevistas y espacios de reflexión fueron parte de una experiencia que buscó potenciar competencias como la resiliencia, capacidad de análisis, flexibilidad, adaptación, la gestión de crisis y el compromiso con el rol público desde una vivencia práctica y colaborativa.
La escuela del mar
Para Millaray Briceño, capitana del Centinela, el mar se transforma en una verdadera escuela. “Siento que el mar es un gran profesor. Te fortalece, te enseña cosas, te hace ver en perspectiva, te hace ser resiliente, adaptarte a distintas situaciones y te conecta con algo muy propio, y muy nuestro”, señaló.
Esa mirada fue compartida por los estudiantes, quienes dentro de su recorrido, visitaron la Isla Chaullín Helvecia para conocer la realidad de otras comunidades. Luis Tiznado, estudiante de quinto año de Enfermería y coordinador de Acción Social de la Federación de Estudiantes de la sede Valdivia, destacó que este tipo de experiencias permiten ampliar la mirada sobre el ejercicio profesional y su vínculo con la comunidad. A su juicio, la formación universitaria cobra aún más sentido cuando se conecta con la realidad de los territorios y con las personas. “La parte teórica es fundamental, pero la vinculación con la comunidad y con otros espacios es primordial. Hoy, en el Chile que vivimos, esa conexión te permite ser mucho más que solo un profesional”, comentó.
Isadora Mena, estudiante de quinto año de Psicología y presidenta de la Federación de Estudiantes de la sede De la Patagonia, valoró especialmente el componente humano que deja una experiencia como esta. Para ella, salir de la rutina y enfrentar escenarios nuevos impulsa aprendizajes que trascienden lo académico. “Una de las habilidades más importantes es confiar en el otro. Siempre hay incertidumbre y miedos, pero salir de la zona de confort hace que sea una experiencia positiva. Atreverse, participar y ser activos dentro de una comunidad es súper importante”, expresó.
Herramientas de liderazgo y aprendizajes
A bordo también estuvo Dominga Moraga, actual tripulante del Centinela, egresada de Ingeniería en Gestión de Expediciones y Ecoturismo y exdirigente estudiantil USS, quien destacó cómo la navegación genera aprendizajes difíciles de replicar en otros contextos. “El Centinela entrega herramientas de liderazgo que a simple vista quizás uno no ve, porque te enfrenta a un ambiente distinto, desafiante y muchas veces adverso”, explicó. Vinculando su rol en la tripulación con su experiencia como dirigente, manifestó que el hecho de poder visitar un territorio “es poder entender en perspectiva qué es lo que pasa y más allá de realizar un diagnóstico, comprender cuál es el verdadero dolor de la gente”.
La travesía también dejó una reflexión sobre el valor del encuentro entre distintas disciplinas y experiencias de vida. En ese sentido, la capitana Millaray Briceño destacó el entusiasmo y compromiso del grupo de estudiantes. “Podemos conectar con las personas y qué mejor que hacerlo con la diversidad de miradas que tiene la Universidad San Sebastián. Cada uno quiere aportar con su granito de arena, y si nosotros podemos ayudar a que más personas conozcan la navegación y aprendan del mar, felices de hacerlo”, afirmó.
La experiencia a bordo del Centinela se proyecta como una iniciativa que busca fortalecer la formación integral de los estudiantes USS, promoviendo liderazgos con sentido público, capacidad de adaptación y compromiso con sus comunidades desde experiencias concretas que conectan aprendizaje, territorio y colaboración.